sábado, 28 de febrero de 2015
Las cosas al hacerlas, se dicen solas.
"Yo solo quiero que tu insomnio lleve mi nombre, vacilarte a todas horas, ponerte el mundo al revés y que te vuelvas loco de tanto quererme. No quiero que seas mío, ni quiero ser tuya, quiero que seamos nuestros. No te necesito, ni quiero que me necesites, pero quiero que nos hagamos falta. ¿Lo pillas? No quiero que me prometas el cielo, ni un 'para siempre', ni nada de eso. Prefiero los hechos a las palabras. Porque las cosas al hacerlas, se dicen solas."
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)