lunes, 27 de enero de 2014

Pues si esa es la vida, yo no quiero seguir en ella.



Que me parece muy bonito que la gente encuentre el amor y lo muestre al mundo, que esos pequeños corazones griten al silencio que a lo único que tienen miedo es de perder al amor de su vida.
Pero dime que les pasa a aquellos pequeños corazones, a aquello que están en cada esquina, esos pequeños que son perfectos pero sin pulir. Dime que les pasa, ¿se van a pasar la vida buscando al amor de su vida? ¿Viendo cómo todo el mundo es feliz y ellos no? ¿Por qué? ¿Por qué pensaron que encontraban al amor de su vida y fue todo una burda mentira? ¿Por qué pagan ellos los platos rotos, por qué se están cortando ellos recogiendo sus cristales? ¿Y cómo consiguen los causantes de ello seguir con una puta sonrisa en la cara, rompiendo más corazones y encontrando la felicidad? ¿Qué pasa? ¿Qué la vida solo putea a los corazoncitos, a los romanticones que solo buscan ser feliz?
Pues si esa es la vida, yo no quiero seguir en ella.

Pero sin ser bonita.




Y eso es. Levántate una mañana más, así, de esas que dices “hoy nos vamos a olvidar de lo malo” pero claro, es entonces cuando recuerdas lo malo y dime si algún día me he levantado sonriendo y cuantas no lo hice con lágrimas aclamando salida, paso, liberación. ¿Hace cuánto que no las dejas escapar, derramarse? Quizás digan que lo más bonito es la sonrisa de esa persona, el mar calmado, un amanecer que te llene, pero, ¿has experimentado esa sensación que es estar llorando, dejar que cada lágrima haga su escorrentía hasta el suelo o hasta tu piel? Lo más bonito del mundo es lo que mejor te hace sentir, ¿no? Pues quizás soy rara, una empedernida depresiva, una imbécil, pero nadie sabe cómo me siento cuando lo hago. Quizás solo lloré por cosas que van de mal en peor, por mis tonterías y mis rayadas, por falta de palabras o de espacio para más dolor.  Es exasperante esto, ¿sabéis? Estoy aquí, soy una idiota escribiendo paranoias que parecen imposibles para 14 años, pero aquí me veis, como las niñas bonitas que escriben, pero sin ser bonita.