sábado, 27 de octubre de 2012
Y a quererte no hay quien me gane.-
Me muerdo las uñas. Los sábados procuro no quererte y los domingos te
echo de menos. Llego pronto a todos lados, nunca te voy a hacer esperar.
Tengo muy poca paciencia y me agobio con facilidad. Me encanta llevar
las uñas pintadas, y subo las escaleras de dos en dos. Soy una
desordenada, y me olvido de todo, excepto de las cosas bonitas que tú me
dices. ¿Pero sabes qué? Podría hacerte mil y una fotos y empapelar
todas las calles de la ciudad con tu cara. Y colarme en tus sábanas los
martes por la noche y levantarme sin hacer ruido los miércoles por la
mañana. Tengo la capacidad para echarte de menos cuando te acabas de ir;
la capacidad de quererte, como poca gente lo sabe hacer. Puedo
sorprenderte todos los días con algo nuevo que jamás te podrías
imaginar. Y quererte hasta explotar, y decir mil cursiladas solo porque
te tengo al lado. Y tener la capacidad de parar el tiempo con un beso
tuyo. Y quererte hasta la mañana siguiente, cuando el contador llega a
cero, y entonces volver a empezar. Si me preguntas por una virtud,
quizás te diga que mi única virtud eres tú ¿pero sabes qué? de todos los
defectos que pueda tener, ninguno se asemeja al temblor de piernas que
me entra cuando te veo, a la sonrisa de tonta y a mi gran felicidad de
tenerte.
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